PATENTES, MARCAS REGISTRADAS Y DERECHOS DE AUTOR

La Definición de una Patente

Una patente, la abreviación legal para patente de privilegio, en su significado más general es un documento expedido por un gobierno que otorga algún derecho o privilegio especial. En los EE.UU. el término está actualmente restringido principalmente a patentes para las invenciones otorgadas bajo los estatutos federales. Las propiedades específicas de la innovación del articulo para el cual se solicita una patente se llaman reclamaciones. Una patente le provee al inventor el privilegio exclusivo de utilizar un proceso particular o de hacer, utilizar y vender un producto o aparato específico por un período de tiempo específico.

Historia

En América, las primeras patentes para invenciones fueron expedidas en 1641 por los gobiernos coloniales. Las primeras leyes de patentes de los EE.UU. fueron establecidas por el Congreso en 1790 bajo la autoridad del Artículo 1 Sección8 de la Constitución. La Ley de Patentes de 1790 fue administrada por una comisión com puesta por el secretario de estado, el secretario de guerra, y el procurador general de los EE.UU. La fundación del sistema actual de patentes es la ley del 4 de julio de 1836. Muchas acciones legislativas han modificado la ley original de patentes. El más importante de ellos es la ley del 8 de julio de 1870, y el acta subsecuente del 19 de julio de 1952 que modificó y codificó la ley de patentes y la cual, con enmiendas, constituye la ley de patentes actualmente vigente. En 1849 la Oficina de Patentes se convirtió en una división del Departamento del Interior; fue transferida por orden ejecutiva del presidente al Departamento de Comercio en 1925. El 2 de enero de 1975, se le cambió el nombre a Oficina de Patentes y Marcas Registradas [«Patent and Trademark Office.»]

Propósito

En los EE.UU. la ley estipula que una patente puede ser otorgada a cualquier persona para la invención o el descubrimiento de cualquier arte, máquina, fabricación o composición de materia útil o para cualquier mejoramiento nuevo y útil al mismo; para la invención de la reproducción asexual de cualquier variedad nueva y distinta de planta, menos las plantas propagada por tubérculos; o para un diseño cualquiera ornamental nuevo y original para un artículo de fabricación. En 1980, dicha cobertura de patentes también se extendió a los productos de la ingeniería genética, incluyendo semillas, plantas, y cultivos como a los mismos métodos nuevos de ingeniería genética. Una patente se otorga solamente cuando se registra una aplicación completa en todos sus aspectos y cuando se pagan todas las cuotas, y sólo después de que se haya hecho una determinación de que la declaración es completa y que la invención es nueva y útil.
La patente se expide en nombre de los EE.UU. bajo el sello de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas. Consiste de un título breve, junto con una copia impresa de las especificaciones y reclamaciones, un número de patente, y un otorgamiento al titular de la patente y a sus herederos y apoderados por un período de 17 años. En el caso de patentes de diseño, el período de la patente es de 14 años. El inventor verdadero tiene que hacer una solicitud para cada patente, y si dos partes o más hacen una invención conjuntamente, deben hacer la solicitud conjuntamente. Si el inventor se muere o se vuelve loco antes de hacer la aplicación, se permite que la haga su representante legal o su guardián. Las patentes pueden ser transferidas de una parte a otra, la asignación escrita se registra en la Oficina de Patentes y Marcas Registradas
Una vez se haya otorgado una patente, queda fuera de la jurisdicción de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas, y las cuestiones de usurpación, del alcance de la patente y cualquier otra cuestión que surja de dicho otorgamiento están dentro de la jurisdicción de los tribunales de distrito de los EE.UU. La usurpación consiste en hacer, utilizar o vender ilícitamente una invención patentada. La ley requiere que los artículos patentados se marquen con el número de la patente; el no hacerlo dificultará la recuperación de daños y perjuicios por la usurpación, a no ser que el dueño de la patente pueda comprobar que una debida notificación de la usurpación fue proporcionada a la persona a quien se acusa de la usurpación de la patente, y dicha persona continuó haciendo o vendiendo el producto patentado después de recibir la notificación. El recurso en caso de una usurpación es la acción legal para recuperar daños y perjuicios o para recibir una prohibición judicial de restricción, o las dos. Es costumbre que el fabricante de un artículo para el cual se solicita una patente marque el producto «la patente está pendiente» o «se ha solicitado para la patente», dicha notificación al público proporciona una oportunidad a otros que pueden alegar que han inventado los mismos productos para comenzar los procedimientos, que se llaman procedimientos de interferencia, en la Oficina de Patentes y Marcas Registradas para determinar la originalidad de las alegaciones del solicitante.
En general, la patente proporciona protección contra la usurpación sólo dentro de la jurisdicción del gobierno que la expide, y por lo tanto es necesario recibir una patente en cada país en donde se desea dicha protección. Hay leyes de patentes en la mayoría de los países; el tratado internacional más importante es la Convención Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial [«International Convention for the Protection of Industrial Property»] (de 1883 y modificada desde entonces).
Copias de patentes de los EE.UU. se pueden comprar de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas en Washington, D.C. También se pueden obtener copias fotostáticas de patentes extranjeras al pagar las cuotas requeridas, ya que están disponibles conjuntos casi completos de las patentes de muchos países extranjeros en la biblioteca de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas. Los derechos de autor no son una patente, porque se aplican a obras literarias y a otras obras.

La Definición de una Marca Registrada

Una marca registrada, es cualquier símbolo, como una palabra, número, ilustración o diseño utilizado por fabricantes o comerciantes para identificar sus propios productos y para distinguirlos de los productos que otros hacen y venden. Por lo tanto, una marca registrada identifica la fuente de un producto y establece responsabilidad por su calidad. Si a los clientes les gustan los productos, la marca registrada permite saber lo que quieren comprar en el futuro; si no les gustan los productos, evitarán los productos con esa marca registrada.
El nombre de un tipo de producto no puede ser una marca registrada, porque cada fabricante de ese producto está libre para utilizar su nombre. Por ejemplo, Sony, es una marca registrada bien conocida para televisores, radios y equipos auditivos, sin embargo nadie puede tener derechos de marca registrada para la palabra televisión o radio. Sin embargo, en varias ocasiones ha habido palabras que los fabricantes deseaban utilizar como marcas registradas para sus productos nuevos pero que los clientes a su vez utilizaron para nombrar los productos mismos, estas palabras perdieron su estado legal como marcas registradas. Ejemplos de las mismas incluyen aspirina, celofán, y escalera mecánica.

Historia

A través de los tiempos, los fabricantes de productos han puesto sus nombres a las cosas que han producido. Algunos productores inventaron símbolos o ilustraciones para identificar y distinguir sus productos. Artículos muy diversos como espadas medievales y cerámica china han sido marcados con símbolos de identificación para que la persona que los compre pueda trazar el origen y determinar la calidad de los objetos. Antes del siglo 20, las marcas registradas eran ordinariamente símbolos o ilustraciones en vez de palabras, ya que la mayoría de las personas no podían leer.
Al aumentar el comercio en el siglo 19, se reconocieron los derechos legales de los dueños de las marcas registradas, y las leyes previnieron que otros comerciantes utilizaran una marca parecida que pudiera confundir a los clientes con respecto a la fuente de los productos. En 1883, un grupo de naciones creó la Convención de París, una organización de tratados internacionales que requería que los países miembros reconocieran los derechos de marca registrada de los productores extranjeros. La Convención de París ha sido modificada varias veces; actualmente la mayoría de los países son miembros. El Congreso de los EE.UU. aprobó por primera vez una ley en 1870 que permitió la inscripción federal de marcas registradas. La ley actual de la inscripcion federal de marcas registradas en los EE.UU., conocida como la Ley Lanham, fue establecida en 1946.

La Ley de Marcas Registradas de los EE.UU

Bajo el derecho tácito de cada estado, un comerciante que utiliza cualquier símbolo como marca registrada obtiene el derecho legal de prevenir que otros comerciantes utilicen una marca similar. Muchos estados inscriben las marcas registradas para mantener un registro público y permitir que otros examinen el mismo antes de seleccionar y utilizar una marca registrada nueva. En la Ley Federal Lanham, el Congreso ha proporcionado un registro nacional de marcas para los que practican comercio interestatal. Aunque el dueño de una marca registrada puede fiarse de los derechos de las leyes estatales al utilizar simplemente la marca, la inscripción federal proporciona una apreciable protección adicional. Por esta razón, muchos comerciantes inscriben sus marcas registradas a nivel federal.
En los EE.UU. un símbolo no se puede inscribir como marca registrada hasta que los productos o los servicios identificados por la marca se han vendido en realidad. Por lo tanto, una persona no puede seleccionar una marca registrada e inscribirla antes de utilizarla. Sin embargo, la ley en la mayoría de los países permite que una marca se inscriba antes de que se utilice en realidad, aunque muchos países requieren que se debe utilizar en un cierto número de años después de que se inscriba.
Las marcas registradas están inscritas a nivel federal en la Oficina de Patentes y Marcas Registradas del Departamento de Comercio. Cuando un comerciante solicita una inscripción, la oficina examinará la solicitud para ver si la marca satisface las condiciones establecidas por la ley federal. La condición más importante es que la marca registrada no pueda causar confusión por ser tan parecida a otra marca registrada anteriormente o que se utiliza en los EE.UU. Una vez que se haya aprobado la solicitud, la marca registrada se publica en la gaceta oficial para permitir que se presente cualquier objeción en un procedimiento de oposición. Si se otorga una registración, dura 20 años y se puede renovar en intervalos de 20 años mientras se siga utilizando la marca registrada. Una vez que se haya obtenido una inscripcióun federal, el dueño puede proporcionar la notificación de la misma al utilizar el símbolo «R» al lado de la marca registrada.
Cualquier comerciante que utilice una marca tan parecida a una marca registrada inscrita que tiene la probabilidad de causar confusión entre los clientes, se considera un usurpador y se puede denunciar en un tribunal estatal o federal. El tribunal compara las marcas registradas que están en conflicto en cuanto a su similitud en sonido, imagen y significado. No es necesario que las partes vendan productos que estén en directa competencia para la probabilidad de que ocurra confusión entre ellas; por ejemplo, el uso de la marca registrada «Yale» en linternas eléctricas fue declarada una usurpación de la misma marca registrada en candados. La usurpación de las marcas registradas es diferente de la usurpación de patentes o de derechos de autor en que se define solamente basándose en la probable confusión de los clientes. Después de un juicio ante un juez que decide que existe una usurpación de la marca registrada, el recurso ordinario es una prohibición judicial que impide que el usurpador utilice esa marca.
Muchas veces una marca registrada es una propiedad apreciable que tiene un comerciante o un fabricante, porque es el símbolo del buen nombre de la compañía y de sus productos y servicios. Por lo tanto, una marca registrada se puede vender o asignar cuando se vende una compañía con sus bienes y la producción de los mismos. También se puede licenciar para que otros la utilicen con tal que el dueño ejerza control sobre la calidad de los bienes o los servicios que suministra el concesionario. La mayoría de los restaurantes de comidas rápidas, como «Kentucky Fried Chicken», u otros negocios a los que se les han concedido una franquicia tienen la licencia de utilizar la marca registrada de la compañía matriz (vea «Franquicia»).
Una contribución de:
J. Thomas McCarthy

La Definición de los Derechos de Autor

Los derechos de autor, son el cuerpo de derechos legales que protegen contra la reproducción, la actuación o diseminación de obras creativas por otras personas o entidades sin permiso. El dueño de los derechos de autor tiene el derecho exclusivo para reproducir una obra así protegida; para preparar obras derivadas que solamente modifican ligeramente la obra protegida; para vender o prestar copias de la obra protegida al público; para la actuación de obras protegidas en público con fines de lucro; y para exhibir públicamente las obras protegidas por los derechos de autor. Estos derechos básicos exclusivos de los dueños de los derechos de autor están sujetos a excepciones dependiendo del tipo de obra y del tipo de uso que hacen otras personas de la obra.
El término obra que se utiliza en las leyes de los derechos de autor se refiere a cualquier creación original producida por un autor en un medio tangible. Por lo tanto, las obras que se pueden proteger con los derechos de autor son obras literarias, composiciones musicales, selecciones dramáticas, bailes, fotografías, dibujos, pinturas, esculturas, diagramas, anuncios, mapas, películas, programas de radio y de televisión, grabaciones auditivas, y programas de «software» en informática (bajo legislación especial aprobada por el Congreso de los Estados Unidos en 1980).
Los derechos de autor no protegen la idea o el concepto; sólo protege la manera en que el autor ha expresado una idea o un concepto. Por ejemplo, si un científico publica un artículo que explica un proceso nuevo para hacer una medicina, los derechos de autor previenen que otros puedan sustancialmente copiar el artículo, pero no previene que alguien utilice el proceso que describe para preparar la medicina. A fin de proteger el proceso, el científico debe obtener una patente.

Historia de los Derechos de Autor

En realidad, la primera ley de los derechos de autor fue establecida en 1710 por el Parlamento Británico y se conoce como el Estatuto de Anne. Dicha ley prohibía la impresión, la reimpresión o la importación de libros por un número limitado de años.
En los Estados Unidos los padres de la República reconocieron la necesidad de fomentar la creatividad con la protección de los autores. En la Constitución de los Estados Unidos incluyeron una estipulación que le proporciona al Congreso el poder de «promover el progreso de la ciencia y de las artes útiles, al asegurar el derecho exclusivo para los autores y los inventores de sus escrituras y descubrimientos respectivos durante períodos limitados » (Art. I, Sec 8.). Esa estipulación proporcionó al gobierno federal el poder de establecer estatutos de derechos de autor y de patentes. En 1790, el Congreso aprobó la primera ley de derechos de autor de los EE.UU.; desde entonces, los estatutos de los derechos de autor han sido extendidos y modificados varias veces por el Congreso. En 1909, en El Acta de Derechos de Autor se realizó una modificación extensa de esas leyes en los EE.UU. Esa acta se mantuvo como la estructura fundamental de protección hasta el 1º de enero de 1978, cuando se puso en vigencia la Ley de Derechos de Autor de 1976. La Ley de 1976, que es la base legal para la protección de los derechos de autor hoy en día, realizó modificaciones sustanciales e importantes en las leyes de los EE.UU.

Los Derechos de Autor en los Estados Unidos

La Ley de Derechos de Autor de 1976 estableció un sistema único de protección legal federal para todas las obras elegibles, tanto publicadas como no publicadas. Para las obras creadas después del 1º de enero de 1978, los derechos de autor se convierten en la propiedad del autor en el momento que se crea la obra y permanecen durante la vida del autor y 50 años adicionales. Sin embargo, cuando un empleado crea una obra en el curso normal del trabajo, los derechos de autor se convierten en propiedad del patrón y duran 75 años a partir de su publicación o 100 años a partir del momento de su creación, dando preferencia al que sea más corto. Para obras creadas antes de 1978, la ley antigua estipulaba que los derechos de autor duraban 28 años y se podían extender por otros 28 años, con un máximo de 56 años a partir de su publicación. La nueva ley «extendió» el período de los derechos de autor en vigencia desde el 1º de enero de 1978, para que los mismos duraran aproximadamente 75 años a partir de su publicación.

Notificación

Aunque los derechos de autor se ponen en vigencia en cuanto se crea una obra, se pierden a no ser que una notificación ya prescrita de los derechos de autor se ponga en todas las copias divulgadas públicamente. Esta notificación consiste en las palabras Derechos de Autor [«Copyright»], la abreviación de las mismas [«Copr.», en inglés] o el símbolo © junto con el nombre del dueño y el año de la primera publicación (por ejemplo, © Juan del Pueblo 1982). En la mayoría de los libros impresos la notificación de los derechos de autor aparece en el reverso de la página titular. Utilizar la notificación es la responsabilidad del dueño de los derechos de autor y no requiere permiso previo de la Oficina de Derechos de Autor, ni la inscripción con la misma. Una notificación similar que incluya el símbolo ? (por ejemplo, ? 1982 la Compañía de Discos «Doe») se requiere para proteger las grabaciones auditivas como los discos y los casetes fonográficos.
Una obra no está completamente protegida hasta que una reclamación de los derechos de autor se haya inscrito con la Oficina de Derechos de Autor en Washington, D.C. Para inscribise, el autor debe llenar la solicitud, pagar la cuota, y enviar dos copias completas de la obra o de la grabación, que se pondrán en la Biblioteca del Congreso. Cuanto antes se inscribise la reclamación a los derechos de autor, habrá mayores recursos para el autor en cualquier litigio o reclamación.

Otorgamiento de una Licencia

Los derechos de autor se pueden vender o se puede otorgar un permiso para el uso de los mismos a otras personas o entidades. Ordinariamente, las licencias o permisos de los derechos de autor se otorgan por contratos escritos en los cuales estén de acuerdo todas las partes involucradas. Por ejemplo, el autor de una novela puede otorgar un permiso a una editorial para que imprima la obra en libros encuadernados, a otro editorial para producir las copias en libros en rústica, y a una compañía de películas para que haga una película basada en la novela. La venta o el otorgamiento de un permiso de los derechos de autor que se realice después del 1º de enero de 1978 puede ser terminado por el autor (o por la familia del autor) 35 años después de la venta o el otorgamiento de la licencia. El propósito del permiso para dicha terminación es para permitir que un autor pueda obtener mayores beneficios económicos si la obra se mantiene comercialmente productiva durante un período largo. Para una venta u otorgamiento de un permiso de los derechos de autor que se realizó antes de 1978, el autor tiene el derecho de terminación similar 56 años después de la fecha de la concesión de los derechos de autor.
La Ley de 1976 establece las condiciones bajo las cuales las bibliotecas y los archivos pueden reproducir copias y para la transmisión de programas audiovisuales u otros y prohibe la duplicación de grabaciones auditivas no autorizadas. Estipula que se tienen que hacer pagos de regalías por la música grabada, por tocarla públicamente en grabaciones auditivas en fonógrafos que funcionan con monedas, y por la transmisión en algunos programas de televisión. Una estación de radio que transmite una grabación de música protegida bajo los derechos de autor está tocando la música públicamente y con fines de lucro y debe estar autorizada para hacerlo. Sin embargo, en 1984, la Corte Suprema de los Estados Unidos decidió que el uso no comercial de las grabadoras de videos no es una infracción de la ley de los derechos de autor.
Usurpación
La usurpación de los derechos de autor es cualquier infracción de los derechos exclusivos antes mencionados — por ejemplo, hacer una copia no autorizada de un libro protegido por los derechos de autor. La usurpación no tiene que constituir una reproducción de palabra por palabra. La «similitud sustancial» también puede ser usurpación.
Generalmente las usurpaciones de los derechos de autor se tratan en demandas civiles en los tribunales federales. Si se prueba la usurpación, el dueño de los derechos de autor tiene varios recursos a su disposición. El tribunal puede decretar una prohibición judicial contra la usurpación adicional en el futuro; la destrucción de las copias de la usurpación; el reembolso por cualquier perdida económica sufrida por el dueño de los derechos de autor; una transferencia de las ganancias que resultaron de la venta de las copias de usurpación; y recompensa por los daños y perjuicios establecidos (ordinariamente entre $250 y $10,000) por cada obra usurpada, además del pago de los costos judiciales y las cuotas de los abogados. En algunos casos, una pena criminal de encarcelamiento y/o una multa se puede imponer si la usurpación de los derechos de autor ocurrió a sabiendas y con fines de lucro.

Uso Imparcial

Una excepción a las reglas de la usurpación de los derechos de autor es el concepto conocido como uso imparcial, lo cual permite la reproducción de pequeñas cantidades de material que está protegido por los derechos de autor cuando las copias tengan poco efecto sobre el valor de la obra original. Los ejemplos de uso imparcial incluyen citar extractos de un libro, un poema o una obra de teatro en un repaso crítico con el objetivo de ilustración o comentario; citar de partes breves en un libro escolástico o técnico para ilustrar o clarificar las observaciones del autor; el uso de una parte de una obra de la que se está haciendo una parodia; el resumen de un discurso o de un artículo, con cita breves, en un informe noticiero, y la reproducción por un maestro o estudiante de una parte pequeña de una obra para ilustrar una lección. Ya que las obras producidas y publicadas por el gobierno de los EE.UU. no se pueden proteger con los derechos de autor, se puede reproducir material de muchas de las publicaciones que produce la Oficina de Imprenta del Gobierno de los EE.UU. sin ningún problema de usurpación.
Adelantos en la Tecnología
El desarrollo tecnológico ha producido, y seguirá produciendo maneras nuevas y diferentes de almacenar información en lugares más y más pequeños, recuperable por métodos electrónicos. Al aprobar la Ley de Derechos de Autor de 1976, el Congreso reconoció que no podía prever todos los nuevos métodos para fijar o almacenar información. Por consiguiente, definió ampliamente la categoría de material que se podía proteger con los derechos de autor para incluir todas las «obras originales producidas por un autor y establecidas en cualquier medio de expresión tangible, conocidas actualmente o desarrolladas después, de los cuales se puede percibir, reproducir o comunicarse de alguna otra manera, ya sea directamente o con la ayuda de una máquina o un aparato.» Por lo tanto, un autor que escribe a máquina una historia en el teclado de una computadora, y la guarda en una cinta o en un disco en la memoria de la misma, ha «establecido» la obra en una «copia» suficiente para la protección de los derechos de autor.
Los Derechos de Autor Internacionales
Casi todas las naciones tienen algún tipo de protección de los derechos de autor para los autores y los artistas. Sin embargo, pocas de ellas requieren las formalidades necesarias bajo las leyes de los EE.UU., como marcar las copias publicadas con una notificación formal de los derechos de autor e inscribir la reclamación con la Oficina de los Derechos de Autor.
Los Estados Unidos es miembro de la Convención Universal de los Derechos de Autor [«Universal Copyright Convention» (UCC)], una organización de tratados internacionales en vigencia desde 1955, diseñada para eliminar la discriminación contra los extranjeros en la protección de los derechos de autor. Más de 70 naciones pertenecen al UCC. Cada país miembro debe proporcionarle a las obras extranjeras la misma protección de los derechos de autor como le proporciona a las obras y a los autores domésticos. Una ciudadano americano que desee asegurar la protección de los derechos de autor en los Estados Unidos y en países miembros de la UCC a la misma vez lo puede hacer al marcar todas las copias publicadas con una notificación de los derechos de autor que satisface las estipulaciones tanto del tratado de la UCC como las leyes de los EE.UU. Esta notificación incluye el símbolo ©, el nombre del dueño de los derechos de autor y el año de la primera publicación. Aunque no existen «los derechos de autor internacionales», es fácil para un autor obtener la protección de los derechos de autor en muchos países.
Varias otras convenciones internacionales también proporcionan protección de los derechos de autor. A partir del 1º de marzo de 1989, los Estados Unidos se hicieron miembros de la Convención de Berna, la cual protege sin formalidades cualquier obra que se haya publicado primero en un país miembro de la organización. La Convención de Buenos Aires, un tratado multilateral de las naciones de América del Norte y del Sur, incluyendo a los Estados Unidos, requiere que se incluya una declaración como «Se reservan todos los derechos» en la notificación de los derechos de autor. En febrero de 1995, los Estados Unidos y China firmaron un acuerdo para prevenir que las compañías en China fabriquen ilegalmente artículos, como discos compactos y «software» informático, infringiendo los derechos de autor de los Estados Unidos. Los Estados Unidos consideraron que esa piratería estaba causando una pérdida de mil millones de dólares cada año para los negocios del país. Para suspender las infracciones de los derechos de autor, China accedió a establecer fuerzas operantes y aumentar el poder de los oficiales de la aduana.
Una contribución de:
J. Thomas McCarthy